La expectativa generada por la Copa Mundial de 2026 ha impulsado el interés de inversionistas en diversos segmentos inmobiliarios, particularmente aquellos relacionados con turismo, hospitalidad y alojamiento temporal. Sin embargo, especialistas advierten que tomar decisiones de inversión basadas únicamente en el impacto del torneo puede representar un riesgo para quienes buscan generar valor sostenible.

